EL 18 DE MARZO HAY QUE MOSTRAR UN PUEBLO EN MARCHA

 

“Necesito que todos ustedes estén presente el 18 de marzo. Lo esencial es mostrar un pueblo en movimiento. No estamos haciendo sólo una campaña electoral… es el programa que tenemos en común para reformar a fondo el país, con su acuerdo, con su participación. Es por eso que hablamos de revolución ciudadana”.
Más de 4000 personas en Brest, Bretaña, al extremo oeste de Francia y al menos 17000 otras en línea, estuvieron presentes el martes, escuchando este llamado hecho por el candidato de la Francia Insumisa, Jean –Luc Mélenchon, para participar el 18 de marzo, en la plaza de de la Bastilla en París, en una marcha por la instauración de la Sexta República.

“Si sois numerosos y os ven exigiendo que se pase a la Sexta República, que abolirá la monarquía presidencial, será una manera de hacer que la campaña electoral sea al mismo tiempo la premisa de esa revolución ciudadana que queremos”, insistió.
Jean –Luc Mélenchon puso el acento en la necesidad de la participación y la discusión política en torno a los temas que se implementarán en la elaboración de la Constitución de esta Sexta República.
“La gente se transforma a través de la discusión”, comentó, recordando las experiencias que había tenido la ocasión de conocer en América Latina. “Lo he visto en Venezuela y Ecuador : gente pobre, llegada del fondo de sus poblados, habían discutido entre ellos y venían con una proposición para la asamblea constituyente. Actuando así, se apropiaban de su propio país, aquellos que hasta entonces estaban considerados como subhombres, en quienes nadie se interesaba”.
En su discurso en Brest, Mélenchon abordó también aspectos relativos a la agricultura, a los derechos de las mujeres, a los derechos sociales y en particular a la jubilación, todo esto con una exhaustiva exposición acerca del financiamiento de su programa.
El candidato de la Francia Insumisa reiteró una vez más la necesidad de transformar el sistema agrícola, dando preferencia a los cultivos y granjas ganaderas a un nivel racional, en lugar de las grandes explotaciones industriales, a una producción orgánica y sin pesticidas químicos y a la distribución en circuitos cortos o a través de cooperativas, en lugar de las centrales de compras.
Todo este nuevo sistema en estrecha relación con un mejoramiento de la calidad de los productos para masificar el consumo de lo orgánico, iniciando este proceso con la generalización de esta condición para los alimentos destinados a los comedores escolares.
Jean-Luc Mélenchon se refirió también a la fecha del 8 de marzo e insistió en que la verdadera denominación de esta conmemoración debería ser la de “Jornada por la lucha de las mujeres”, denunciando cómo el sistema capitalista mantenía a éstas en situación de desigualdad y menosprecio, conforme a su voluntad de beneficiarse del trabajo gratuito.
“La desigualdad entre hombres y mujeres ha tomado mucho de las costumbres y hábitos arraigados en la historia. Pero que ya sea en otra época u hoy en día, hay una constante que es la explotación del trabajo gratuito”, explicó.
“La revolución ciudadana a la que llama nuestro programa se apoya de manera continua sobre la idea que la igualdad es la virtud benéfica mayor de una sociedad y de nuestro combate”, recordó Mélenchon
Como demostración de esta desigualdad entre hombres y mujeres, el candidato de la Francia Insumisa puso el ejemplo del paro y del trabajo precario, que afectan de manera más agudas a estas últimas y que inciden a término en las pensiones de jubilaciòn con importantes desniveles.
A este respecto, Jean-Luc Mélenchon destacó su proyecto al respecto, contenido en el progrma « El futuro común », que fija la edad de la jubilación a los 60 años, además de la nueva orientación económica y social de la sociedad que permitirá financiar esta mejora social.
No obstante, Melenchon puso sobre todo el acento en lo político, como uno de los pilares de un conjunto económico, social y ecológico coherente, estrechamente interdependiente contenido en el programa de gobierno y, en la definición de las tareas y el método de la campaña de aquí hasta las elecciones de abril y mayo próximos.
En este sentido, el candidato de la Francia Insumisa se extendió sobre el carácter y el significado político que debe tener el voto de los que se identifican con el movimiento, definiendo como prólogo las características de la crisis en la que están hundidas las sociedades por efecto del dominio de las finanzas.
“Nuestras sociedades han sido destruidas y martirizadas por el neoliberalismo y han sido reducidas a migajas y, en ese derrumbe total, una incertidumbre gigantesca se extendió por todas partes, un desprecio inaudito contra todo : los jueces, la policía, los periodistas, los responsables políticos” señaló.
A partir de esta premisa, Jean-Luc Mélenchon se refirió luego a la situación de “degagisme” que vive Francia, concepto elaborado a partir de la consigna “dégagez”, de la Revolución Tunecina, dirigida al dictador Ben Ali y que podría traducirse por “lárgate”.
Estimando que el país entero siente crecer esta voluntad de barrer con la casta del poder, Mélenchon señaló como un deber el darle a esta situación que se anuncia, una salida positiva, constructiva, pacífica y democrática, aprovechando para advertir y denunciar el peligro del neofascismo en Francia y en Europa
Todo esto, dijo, “en lugar del tumulto y del caos de los vencedores de circunstancias, que erigen los unos contra los otros, según su religión, o el color de la piel, o el origen de sus abuelos, como si no fuese el caso que uno de cada cuatro de nosotros tiene un abuelo que es un extranjero y del cual tenemos el orgullo y el recuerdo intacto de saber que todo inmigrante es un exiliado que sufre y que no tiene otro interés que el querer ser feliz”, declaró.
Siempre en relación a este último aspecto, Mélenchon insistió en la profundidad del carácter igualitario , solidario y de cambio contenido en su programa. “Se trata de gobernar un gran país, la quinta potencia del mundo, que según sea gobernada de una manera u otra, puede llevar una esperanza a millones de seres humanos, no sólo por el ejemplo que pudiésemos dar, sino también por los medios que pondremos a disposición de los otros, pues lo que tenemos previsto es un cambio profundo de la matriz productiva del país”, afirmó.
Sobre la base de todos los elementos políticos señalados anteriormente, Jean-Luc Mélenchon definió las tareas, el modo de trabajo y los objetivos de la campaña durante los dos meses que restan hasta el momento de las elecciones.
“Tenemos que trabajar utilizando la inteligencia, convencer, uno por uno. No vale la pena darse objetivos que no se pueden cumplir… no se puede hacer una República sin republicanos, no se puede hacer una revolución sin revolucionarios y para debemos apoyarnos en el voto, en la razón y en los millones de personas implicadas”, declaró.
El candidato de la Francia Insumisa puso el acento en el compromiso de cada cual para cumplir las tareas fijadas en el programade gobierno,  » porque mañana para gobernar, será necesario que todos participen, no sólo para ayudar al gobierno que vamos a instalar, sino para hacer todo lo que acabo de señalar y describir ».
« Se trata de de activar la inteligencia de la masa del pueblo francés comprometido en un proyecto concreto para cambiar realmente lo cotidiano de un tipo de civilización », continuó diciendo.
Jean-Luc Mélenchon destacó luego el efecto dinámico y de emulación que, en toda lógica, debe tener el movimiento de la Francia Insumisa, en el contexto de la presente contienda política.
« No es sólo un elección, es una revolución lo que queremos hacer, la que es a la vez social , política y ecológica, y si nosotros la hacemos, ya veréis que habrá mucha gente que dirá puestio que ellos lo hacen , nosotros también podemos hacerlo, como ha sido el caso en el pasado », señaló.
« Seremos actores de ese impulso », insistió. « Vamos a ayudar a los otros », continuó, antes de precisar como aspectos esenciales de su programa estaban en estrecha relación con el valor humano que lo inspira, como es la solidaridad.
 » Imaginad que seamos capaces de producir esos paneles que producen electricidad a partir de la luz …Nosotros en Francia sabemos cómo hacerlos …Enseñaremos a los otros como se hace, no vamos a pelear para sacar provecho a costa de ellos », manifestó.
« Pues habéis de saber que aquellas sociedades que tienen los mayores problemas, aquellas en las cuales estamos destruyendo la agricultura, aquellas de las cuales las gentes huye porque no tienen como vivir, lo primero que piden es la energía para poder desarrollar sus actividades », vinculando todo este proyecto con una de solución al problema de las migraciones hacia los paises desarrollados.
Y, poniendo una vez más el acento en la solidaridad, concluyó : « Pues bien, nosotros los franceses habremos puesto a punto todo esto y lo compartiremos porque nuestro objetivo no es saquear ni explotar ; a partir del momento que tenemos para nosotros, estamos dispuestos a compartirlo con los otros , porque es así como se construye un mundo que será mejor ».