LA SALUD COMO BIEN COMUN Y NO UNA MERCANCIA

 

En la recta final de la campaña presidencial francesa,  cuando faltan sólo tres semanas para la primera vuelta de los comicios, el candidato de la Francia Insumisa, Jean-Luc Mélenchon, demostró una vez más, el domingo, en la ciudad de Chateauroux (centro), la dinámica que hace crecer día a días las posibilidades de que alcance la victoria, refiriéndose en la ocasión al tema de la Salud
Como preámbulo y antes de desarrollar los puntos principales y propiamente técnicos del capítulo « Salud » del programa de gobierno de la Francia Insumisa, ‘Mélenchon se refirió al momento político actual de la campaña y fijó las grandes directivas para continuar en la vía que ha de llevarlo a la elección como presidente de la República.
La gigantesca marcha que reunió el domingo 18 de marzo más de 130.000 personas en la capital y su prestación en un debate televisivo, en que tuvo la oportunidad de demostrar el peso de su programa y el valor de sus argumentos, han ido generando una dinámica de crecimiento que, actualmente, lo sitúa como uno de los tres postulantes con más posibilidades de éxito.
“Desde hace varios días parece ser que los horóscopos nos son favorables, no hay por qué renunciar al entusiasmo que nos embarga a la idea de una victoria queayer parecía imposible y que hoy parece acercarse ”, comentó de entrada.
« Ustedes pueden sentir que la ola comienza a levantarse. No seáis demasiado presuntuososo, pero tenéis el derecho al placer de saborear este momento. » dijo.
Luego, fijando la manera de abordar lo que queda por hacer, señaló : “Es mediante un trabajo paciente, elaborado, ordenado que debemos crear conciencia, reagrupar, educar y preparar con método la continuación del futuro, es decir, ese hecho extraordinario y formidable que es el que seamos llevados todos juntos a conducir los destinos de la patria”.
Seguidamente e insistiendo una vez en la idea que el desarrollo y la aplicación del programa propuesto al pueblo francés no puede ser aplicado sin la participación ciudadana, declaró :
« Es el pueblo el que hace la revolución. Y la revolución ciudadana son los ciudadanos que la hacen . Y mientras los ciudadanos no sean numerosos … nada habrá comenzado. Un proceso de masa como aquel al que aspiramos, un cambio tan profundo como el que vamos a introducir en la manera de producir , de intercambiar y de consumir, es inconcebible sin la participación profunda del pueblo, que cambia comenzando por su propio comportamiento ».
Definiendo la salud como un bien común insuperable y como « el conjunto de hechos que permiten disfrutar de todos los aspectos de la existencia », Mélenchon hizo luego un balance alarmante del estado sanitario del país, para destacar la necesidad de un cambio profundo, no sólo en lo referido al tema, sino en toda la sociedad.
« Estamos amenazados por un verdadero crach sanitario » , comenzó diciendo, antes de señalar los tres factores que lo determinan : desafíos sanitarios completamente nuevos, medios para enfrentarlos inadecuados y la mentalidad mercantil de los responsables, incapaz de asumir estos desafíos.
Mélenchon se refirió a las nuevas epidemias que no se conocían antes y que definió como « enfermedades sociales ».
« El amianto que mata y que continuará matando a miles de personas, que no es una enfermedad provocada por un microbio o por una malformación al nacimiento, sino un puro producto de la sociedad »., dijo.
También se refirió a la otra gran epidemia que es la obesidad, que afecta sobre todo a los más pobres, en razón de los malos hábitos alimentarios inducidos por empresas cuyo objetivo esencial es la acumulación capitalista y no la buena calidad en la alimentación de las personas.
Del mismo modo, denunció la utilización masiva de pesticidas y de plásticos « responsables del crimen que significa la perturbación del ciclo de la reproducción humana » por su condición de perturbadores endocrineanos.
Según un gran número de indicadores, en los últimos años, la política de salud en Francia ha sido reducida a un estricto punto de vista presupuestario y económico.
Es el caso del sistema de seguridad social, que fue uno de los grandes logros sociales inducidos a partir del programa político del Consejo nacional de la Resistencia, después de la Segunda guerra mundial, es elocuente.
El tema de la « Secu », como la llaman los franceses, .solo se aborda en torno a su déficit y a la necesidad de preparar la conciencia a « reformas imperativas », cuyo objetivo último es la reducción de gastos públicos de salud para transferirlos hacia el sector privado.
« A todo problema hay una solución y la primera de ellas es tomar conciencia y decirse que que es por esto que hay que comenzar », comentó Mélenchon antes de afirmar que el rembolso total de la atención médica es posible porque « solidaria, eficaz y simple de financiar ».
« Para rembolsar al cien por cien la seguridad social vamos a fijar los honorarios de los médicos e impedir el sobreprecio, integraremos los sistemas complementarios a la seguridad social y bajar el precio de los medicamentos », detalló el candidato de la Francia Insumisa.
Otro de los problemas que abordó Jean-Luc Mélenchon en su análisis de la situación actual fue el referido a la falta de profesionales en sectores rurales o alejados de los grandes centros urbanos.
Como solución a éste, el candidato de la Francia Insumisa anunció la supresión de un sistema que limita el número de estudiantes de medicina (numerus clausus) y el establecimiento de un sistema en el cual los futuros médicos serán remunerados y, una vez diplomados, deberán cumplir, como es el caso de otros funcionarios, un cierto número de años al servicio del Estado y de acuerdo a las necesidades que fije éste.
Mélenchon insistió una vez más en la idea de abordar el tema de la salud como un conjunto global que incluye el aspecto social y el aspecto del medio ambiente. « Cuando decimos que se trabajará 35 horas por semana quiere decir que se desgastará menos a la gente y mientras menos se desgasten, mejor será su salud y más significativa será la duración de su vida y en buena salud », explicó.
Del mismo modo, se refirió a la proposición del programa « El futuro común » en orden a que los comedores colectivos, como los de las escuelas que serán gratuitos y ciento por ciento orgánicos (biológicos).
En esta política de salud abordada de manera global, la prevención será la clave, señaló antes de denunciar las consecuencias nefasta que implica la ley laboral del gobierno de François Hollande (ley El Khomry) que, entre otros aspectos, reduce considerablemente la medicina del trabajo y, cuya derogación es una de las primeras medidas anunciadas.
La democratización de la salud también es un aspecto nuevo en el programa de la Francia Insumisa y ésta consiste en la creación de unidades sanitarias en los barrios y centralizadas en una unidad departamental. « Se trata de hacer del sistema de salud algo participativo para que los propios ciudadanos puedan captar las necesidades más inmediatas », explicó.
Antes de abordar otros aspectos en relación al tema sanitario, Jean -Luc Mélencho hizo una pausa para insistir en es aspecto político y ciudadano necesario para cumplir estas metas propuestas.
« Yo no quisiera que ustedes pudieses creer que todo esto es un problema de organizacion. No. Es un problema de lucha popular y lucha ciudadana, es una lucha contra la oligarquía que acapara todo y contra el rey dinero ».
« En esta lucha, continuó, hay una cuestión clave cual es la de las medicamentos (…) una mina de oro en que el índice de ganancias es de 19% , un escándalo de la acumulación capitalista sobre la base de la salud de las personas, con el que hay que terminar ».
En este último sentido Jean-Luc Mélenchon leyó in extenso una carta enviada por un investigador francés y una médico que ha dedicado gran parte de su vida a luchar contra un gigante de la industria farmacéutica francesa que fabricaba un medicamento que provocaba graves efectos secundarios.
En dicha misiva, los firmantes sugieren que en virtud del daño sanitario social provocado por ese laboratorio, este debe ser tratado como las empresas de diverso orden que colaboraron con los nazis durante la guerra y, pasar inmediatamente a control del Estado, para que este organice la producción de medicamentos en función no de los beneficios, sino de las necesidades de salud de la población.
HOMENAJE AL EX PRESIDENTE ECUATORIANO

Resumiendo, Jean Luc Mélenchon se refirió al significado y al contenido de la revolución ciudadana y citó como ejemplo al caso del Ecuador
« De todo esto haremos una política para Francia y cumpliremos nuestro papel en el mundo, a partir del momento en que habremos demostrado que somos capaces de aplicarla aquí. Entonces iremos a apoyar a todos aquellos que antes que nosotros y que desgraciadamente han estado tan aislados », declaró
 » Pienso en este momento a ese pequeño país que vota hoy y hacia el cual mi espíritu se dirige. Ecuador, dirigido durante todos últimos años por el presidente Rafael Correa, el hombre que inventó el concepto de revolución ciudadana y que ha hecho salir de la extrema miseria a 20% de la población de su país. », continuó diciendo, antes de referirse a aquel que en ese momento aún era candidato y ahora presidente electo.
 » Lenin Voltaire Moreno, con ese nombre dan ganas de votar por él », comentó. « Un hombre de gran coraje, minusválido y creo que es una situación extraordinaria, pues su inteligencia y sus capacidades intelectuales son mayores que lo que le afecta, si bien que puede servir su patria mucho mejor que aquellos que corren sobre sus dos piernas. »
En este mismo marco, manifestó todo su apoyo a la también ecuatoriana Maria Fernánda Espinoza, encargada del cuadro jurídico de la ONU que obliga a las multinacionales a respetar los derechos fundamentales de la persona humana y el medio ambiente.
« La gran fuerza de un gobierno de la revolución ciudadana son aquellos que la hacen, lo que quiere decir sólo una cosa : la recuperación del poder con el solo objetivo del interés general para las personas que forman la sociedad », comentó en seguida. « No es una cuestión de virtud sino se refiere al tipo de sociedad en que queremos vivir, no se trata de solucionar tal o cual problema sino de modificar la visión del mundo ».
Jean-Luc Mélenchon terminó su intervención dirigiéndose en particular a los jóvenes, que en inmenso número son adherentes al proyecto de la Francia Insumisa, llamándolos a derrotar el miedo que imponen los poderosos como medio de dominación.
« Son grandes porque estamos de rodillas », comenzó, citando a Etiène de la Boétie. « Dominan porque los dejamos hacer, porque han conseguido intimidar, porque provocan el miedo, miedo al vecino, miedo de perder todo, miedo al mañana, miedo al amo que habla fuerte. Es el miedo que hay vencer para dejar estallar el optimismo y la alegría de vivir, porque da gusto vivir, porque es bello el sol y la naturaleza. »
E insistió aún utilizando una frase de Jack London cuando se refiere a los ricos y los poderosos : « La historia de burlará de ellos en una inmensa carcajada ».
« Es tiempo de reirno de ellos antes de derrocarlos », concluyó.