LO QUE INICIAMOS EN FRANCIA ES DE NATURALEZA A CAMBIAR EL MUNDO

Más de diez mil personas, en su gran mayoría jóvenes, se reunieron el domingo en la ciudad de Rennes, capítal de la región francesa de Bretaña (oeste), para proclamar su adhesión al programa de gobierno de la Francia Insumisa y a su candidato a las elecciones presidenciales , Jean-Luc Mélenchon.
Cuando falta justo un mes para la primera vuelta de la votación, Mélenchon comenzó su intervención insistiendo en lo que ha sido y debe ser en la recta final, el método de la campaña : la convicción, sobre la base de la razón, de la necesidad de que el mayor número se integre en el cumplimiento de las tareas definidas en el programa El Futuro común.
« Este es el candidato », dijo, mostrando el libro del programa. « Este programa tiene una lógica que está en cada una de su partes reunidas en un todo, para proyectar una nueva visión de lo que será nuestro país para aquellos que lo hacen vivir ».
Luego, destacando el carácter universal de las ideas y el proyecto que en él se proponen, agregó : « Los pueblos que nos observan saben como nosotros que lo que iniciamos en Francia es de naturaleza a cambiar el curso del mundo, en el momento en que estalla una inmensa crisis de civilización, vinculada al hecho que el dinero destruye todo, tanto la naturaleza como los seres humanos ».
« Es esta la página de la Historia que queremos dar vuelta », puntualizó.
Desde muy temprano en la mañana, una interminable fila de personas se formó a la entrada de la sala de conciertos « La Liberté », en pleno centro de la ciudad de Rennes, para poder ingresar al local y participar en el mitin programado para las 15 horas.
Sin embargo, ya al mediodía, las cinco mil plazas de la sala estaban repletas. Así, los que iban llegando después, debieron permanecer en la explanada y las vías adyacentes a la sala de conciertos y, el encuentro comenzó con media hora de retraso, el tiempo de instalar altavoces en las inmediaciones.
Mélenchon insistió aún una vez más en el espíritu del movimiento que postula su candidatura, detallando el profundo significado del concepto de insumisión y su práctica en lo real y cotidiano.
« Aquí, el punto de partida es primero que nada la necesidad de que haya testarudos, que no se han sometido, que no han aceptado el orden establecido (…) el hombre o la mujer que se yergue contra las condiciones sociales tal cual son, el que va a socorrer al que está abandonado en la calle, que participa en la acción sindical o que resiste, como sea, en lugar de someterse a los golpes o a la desmoralización « .
« La insumisión es la sal de la tierra », insistió.
El candidato de la Francia Insumisa denunció enérgicamente y con ejemplos concretos, el espíritu del capitalismo y del neoliberalismo , cual es el hacer del mercado el único regulador de la sociedad actual.
A este respecto citó el caso del sistema de salud francés, que « sólo se mantiene por la abnegación y la devoción del personal que en él trabaja » y que se encuentra gravemente amenazado por las medidas de recortes fiscales y de debilitamiento creciente que proponen los candidatos de la derecha.
Siempre en este mismo contexto, Mélenchon manifestó el apoyo y la solidaridad el de la Francia Insumisa al movimiento que se ha ido generando en el departamento francés de la Guyana, como consecuencia de la crisis económica, social y política que allí se vive y que debía concretizarse el lunes 27 de marzo en una huelga general.
A este respecto, y como gesto de adhesión y solidaridad, el candidato de la Francia Insumisa leyó en extenso ante los participantes al mitin en Rennes, la carta del Colectivo por la Guyana, que reúne representantes de la sociedad civil y de los sindicatos de asalariados y de patrones, y que fue enviada al presidente de la República.
Refiriéndose a la reivindicaciones de los guyaneses, Jean-Luc Mélenchon dijo son « las cuestiones que ponemos sobre la mesa : el Estado que ha desaparecido, hundiendo a la sociedad en el caos, las riquezas que nadie utiliza de manera respetuosa de la naturaleza (…) La Guyana es tratada como un simbolo exagerado de lo que vivimos en la metrópoli ».
« La respuesta a los problemas que denuncian los guyaneses está en el programa El Futuro común », afirmó antes de enumerar : La regla verde de no sacar  nada a la naturaleza que no sea capaz de reconstituir, el fortalecimiento de los servicios públicos, la prioridad a la salud y a la educación de nuestros hijos, pues mientras más educados serán, mejor serán entre ellos y con la naturaleza y la sociedad ».
Seguidamente y para recordar su compromiso de vincular estrechamente a Francia con los países del sur y en particular con los de América Latina, declaró :
« La Guyana es la Francia en América Latina y si soy elegido, asumiremos este hecho, no como el vagón de cola del ejército estadounidense, sino como un asociado directo con los países de América Latina, porque Francia es un país de América Latina. »
Jean-Luc Mélenchon se refirió luego a su participación en la víspera en París, a una manifestación de apoyo a los trabajadores de un restaurant Mac Donald que están en huelga,  en vísperas de un movimiento general de todos los establecimiento del país.
« Da gusto ver que hay gente que reclama por sus salarios », comentó , antes de denunciar la injusticia que representa la diferencia de ingresos que perciben los grandes patrones y aquellos que perciben el salario mínimo vital y, causa de la pobreza que afecta, no sólo a los que están en el paro, sino también y en innumerables casos a los que tienen un trabajo.
A partir de esta situación, Mélenchon se refirió a un tema que le afecta profundamente, sentimiento que no oculta cada vez que hace alusión a él : el de la gente abandonada en las calles.
El candidato de la Francia Insumisa reside en París en un barrio popular donde desde hace unos dos daños el número de mendigos o de personas que duermen al amparo de un portal o de cualquier rincón donde puedan protegerse del frío o la lluvia, ha ido en aumento tangencial. « Es la desorganización de la sociedad, el desplome del derecho social, que protege normalmente a cada persona ».
« Es así como tenemos la vergüenza de tener 2.000 muertos por año en la calle », coninuó diciendo antes de referirse a la lista de 500 personas publicada por un periódico francés de orientación católica al que rindió homenaje. « Leed una sola vez esa página y después veréis que después ya no sois los mismos », manifestó.
¿De qué creéis que mueren », se pregunto antes de exclamar : « No es por culpa de la calle, pues la calle no mata a nadie, es la soledad, la miseria, la enfermedad que no es atendida,el abandondo, la culpa de todo ésto es de esta sociedad podrida ».
Evocando de nuevo su contacto con los trabajadores de MacDonald, Mélenchon se refirió al hecho que un número importante de éstos son estudiantes que no ganan lo suficiente o que tienen empleos precarios que no les permiten obtener créditos o firmar un contrato de alquiler.
« Estimo que en el nivel superior de estudios, bajo condición de ingresos, hay que dar a los jóvenes la posibilidad de estudiar sin sufrimiento y para eso hay que hacer dos cosas : un programa masivo de viviendas para estudiantes y un subsidio para cada joven de la enseñanza profesional a partir de los 16 años », explicó.
Siempre sobre la base del ejemplo del restaurant de comida rápida, el candidato de la Francia Insumisa expuso la manera como las empresas transnacionales se aplican al fraude fiscal que en total representa entre 60 y 80 mil millones de euros por año de ingresos no percibidos por el Estado, monto equivalente al total del déficit público.
Frente a esta situación, Mélenchon explicó la reforma del sistema fiscal que propone aplicar para hacer imponer como corresponde sobre todos a los que deslocalizan las empresas hacia paraisos fiscales o se aprovechan de la falta de armonización social y fiscal que existe en la Unión Europea, para establecer contratos de trabajo en países donde los salarios son los más bajos o las prestaciones sociales al mínimo.
A partir de este ejemplo, el candidato de la Francia Insumisa explicó la necesidad de salir de los tratados europeos que permiten entre otros problemas, este dumping social .
« Europa no es los unos que mandan y los otros que obedecen. Pero no hemos visto el progreso social, y la paz, comienza a disminuir », explicó, antes de señalar como ejemplo, el tratamiento dado a la deuda griega o a otros paises del sur como España y Portugal.
Luego, haciendo referencia a la llegada masiva de emigrantes a Europa, recordó el éxodo menos conocido de 400 mil griegos o de medio millón de españoles de diversos niveles sociales y profesionales que han emigrado hacia diversos países en los últimos años.
« Los que se indignan por una parte no encuentran nada que decir cuando la misma política que se aplica a ellos provoca la partida de sus hijos haccia el mundo entero », comentó antes de declarar enfáticamente : « Hay que terminar con todos ellos, hay que terminar con esos tratados. « , declaró.
« Francia es un gran país, Europa es una gran potencia (…) ¿Cómo se puede explicar que sólo dé un punto de crecimiento de la actividad ? », Sino porque todo es captado por la avaricia que culmina en (…) hacer que todo cueste más barato y que haya salarios cada vez más bajos para que los dividendos de los fondos de pensión que existen en Alemania sean los más elevados », se indignó.
Mélenchon también puso el acento en la dignidad y en respeto que deben merecer los dirigentes de un país como Francia y , en este aspecto denunció la actitud de los últimos presidentes, Nicolas Sarkozy y el actual, Francois Hollande frente a Alemania.
« Imaginad la cara de la señora Merkel cuando ve llegar a un tipo cuyo país ha dicho no ( a un tratado) y que viene a decir ‘sí’ . Los dirigentes franceses han perdido en consistencia », comentó. « Se diría que no saben los que quieren ».
Del mismo modo, criticó severamente el encuentro, en plena campaña electoral, sostenido por la candidata de la extrema derecha francesa con el mandatario ruso Vladimir Putin y con un dirigente ruso reconocido antisemita y homófobo.
En la parte final de sus intervención, Mélenchon insistió en lo que debe ser esta última de la campaña presidencial, advirtiendo en particular en la actitud de sangre fría que deberán adoptar sus partidarios frente a los ataques que se multiplicarán en la medida que la posibilidad de una victoria electoral se va haciendo cada vez más real.
« Os pido dar prueba de sangre fría (…) Todo el mundo está requisicionado para convencer », dijo.
Evocando luego la marcha por Sexta República, el 18 de marzo en París, con la participación de más de 130 mil personas, manifestó : « La fuerza que me empuja es la fuerza del pueblo. No hemos hecho una campaña por un candidato, la hemos hecho por una idea, la de trasformar a fondo las reglas del juego político de este país para ir hacia más de democracia y refundar el propio pueblo francés por los derechos en los que se reconoce ».
Finalmente, destacando el valor universal de la idea de una revolución ciudadana, Jean-Luc Mélenchon culminó :
« Si los franceses y las francesas son capaces de hacer una revolución ciudadana y retomar el control sobre sus vidas para poder retomar el control sobre la relacion que deben tener con la naturaleza, entonces todo el mundo es capaz de hacerlo. »

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